Cuando hablamos de biodiversidad, hablamos de la variedad de formas de vida que existen en el planeta: plantas, animales, microorganismos, ecosistemas y la diversidad genética dentro de las especies (CDB, 1992).
La agrobiodiversidad es una parte de esa diversidad, relacionada directamente con la agricultura y la alimentación. Incluye los cultivos, animales, microorganismos y otros organismos presentes en los sistemas productivos, así como la diversidad genética y los ecosistemas que contribuyen a su funcionamiento (FAO, 2019).
En términos sencillos: toda la agrobiodiversidad hace parte de la biodiversidad, pero no toda la biodiversidad está directamente relacionada con la agricultura y la alimentación.
La agrobiodiversidad también está estrechamente vinculada con las personas. Las comunidades campesinas y los pueblos indígenas y locales han seleccionado, conservado y utilizado especies y variedades durante generaciones, desarrollando conocimientos y prácticas que forman parte de la divers