Comprender el comportamiento del clima y anticiparse a sus efectos es fundamental para proteger los sistemas productivos agropecuarios, los ecosistemas y los medios de vida de las comunidades rurales.
El cambio climático y la variabilidad climática representan desafíos crecientes para el sector agropecuario colombiano. Las alteraciones en las temperaturas, los patrones de precipitación y la ocurrencia de fenómenos climáticos extremos inciden directamente en la disponibilidad de agua, la productividad de los cultivos, la conservación de los suelos y el bienestar de las comunidades rurales. Entre los riesgos asociados se encuentran los incendios forestales o de cobertura vegetal, cuya ocurrencia y propagación pueden verse favorecidas por las altas temperaturas y los periodos prolongados de sequía.
Aunque están relacionados, el cambio climático y la variabilidad climática son fenómenos distintos. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM, s. f.), la variabilidad climática corresponde a las fluctuaciones naturales del clima en diferentes escalas temporales, como las variaciones estacionales de las lluvias o los fenómenos de El Niño y La Niña. Por su parte, el cambio climático se refiere a transformaciones persistentes en las condiciones climáticas durante periodos prolongados, asociadas actualmente, en gran medida, a las actividades humanas.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, 2023) advierte que el calentamiento global está intensificando múltiples amenazas climáticas, con consecuencias para los ecosistemas, la disponibilidad de recursos naturales y las actividades productivas. En el sector agropecuario, estos cambios exigen fortalecer las capacidades de adaptación y mejorar la planificación de las actividades productivas.
Incendios forestales: una amenaza para los ecosistemas y la producción agropecuaria
Los incendios de cobertura vegetal constituyen uno de los riesgos ambientales que pueden intensificarse bajo determinadas condiciones climáticas. Las temperaturas elevadas, la reducción de las precipitaciones, la baja humedad y la acumulación de vegetación seca favorecen la propagación del fuego. Sin embargo, es importante reconocer que las condiciones climáticas no explican por sí solas su ocurrencia: las actividades humanas y las prácticas inadecuadas de manejo del territorio también desempeñan un papel determinante.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, 2024), el cambio climático y las transformaciones en el uso del suelo están contribuyendo al incremento de incendios forestales extremos, con impactos sobre la biodiversidad, los suelos, los sistemas productivos y los medios de vida rurales.
En Colombia, esta problemática demanda especial atención. Durante 2026, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha señalado la necesidad de fortalecer la preparación territorial ante las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, especialmente frente al desabastecimiento hídrico y el riesgo de incendios forestales (UNGRD, 2026).
La extensión agropecuaria: clave para la prevención y la adaptación
Frente a estos escenarios, la extensión agropecuaria desempeña un papel fundamental en la gestión del conocimiento, la prevención del riesgo y el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades rurales.
La articulación entre extensionistas, productores, organizaciones rurales, instituciones y autoridades ambientales permite promover acciones como:
- Monitorear las condiciones climáticas y consultar las alertas tempranas emitidas por el IDEAM.
- Evitar las quemas agrícolas y de residuos vegetales, especialmente durante los periodos secos y de mayor amenaza.
- Promover prácticas de conservación de suelos y agua, así como alternativas sostenibles para el manejo de los residuos de cosecha.
- Fortalecer la planificación productiva, incorporando información agroclimática en las decisiones de siembra y manejo de los cultivos.
- Impulsar redes comunitarias de prevención y alerta temprana, articuladas con las autoridades locales de gestión del riesgo.
Estas medidas, en concordancia con las recomendaciones de la UNGRD (s. f.) y la FAO (2024), contribuyen a disminuir la vulnerabilidad de los territorios y a fortalecer la resiliencia de los sistemas agropecuarios.
Referencias bibliográficas
Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. (s. f.). Conceptos básicos de cambio climático. https://ideam.gov.co/nuestra-entidad/estudios-ambientales/cambio-climatico/conceptos-basicos
Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales. (2026). Boletín de alertas por pronóstico de la amenaza por incendios de la cobertura vegetal (BAICV). https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/boletines/ultimo/Bolet%C3%ADn-de-Alertas-por-Pron%C3%B3stico-de-la-Amenaza-por-Incendios-de-la-Cobertura-Vegetal-%28BAICV%29
Intergovernmental Panel on Climate Change. (2023). Climate change 2023: Synthesis report. https://doi.org/10.59327/IPCC/AR6-9789291691647
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. (2024). Integrated fire management voluntary guidelines: Principles and strategic actions (2.ª ed.). https://doi.org/10.4060/cd1090en
Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. (2026). Colombia se prepara ante posible llegada de El Niño en 2026: UNGRD emite lineamientos. https://portal.gestiondelriesgo.gov.co/Paginas/Noticias/2026/Colombia-se-prepara-ante-posible-llegada-de-El-Nino-en-2026-UNGRD-emite-lineamientos.aspx
Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. (s. f.). Recomendaciones para la prevención ante incendios forestales. https://portal.gestiondelriesgo.gov.co/Paginas/recomendaciones-incendios-forestales.aspx
Comentarios