Invertir en conocimiento también es sembrar: el desafío de financiar la innovación agropecuaria
Cuando pensamos en el futuro del campo colombiano solemos hablar de semillas mejoradas, maquinaria, infraestructura o acceso a mercados. Sin embargo, existe un insumo igual de importante y muchas veces menos visible: la inversión en ciencia, tecnología e innovación (CTI).
Detrás de cada nueva variedad, de una solución para enfrentar el cambio climático, de una herramienta digital para apoyar la toma de decisiones o de una estrategia para reducir pérdidas poscosecha, hay años de investigación y recursos destinados a generar conocimiento. Sin inversión, el desarrollo tecnológico y la innovación simplemente no ocurren.
¿Por qué debería importarnos?
Porque la ciencia y la tecnología son factores determinantes para aumentar la productividad, mejorar la sostenibilidad y fortalecer la competitividad del sector agropecuario. Los países que han logrado transformar su agricultura tienen algo en comú